Capitulo 5 =D........ MARATON..
CHICAS LA MARATON COMIENZA 2 ENTRADAS MAS ABAJO.....
Continuación...
Joe luchó por mantener la sonrisa cordial y cortés mientras saludaba a los veinticinco nuevos huéspedes que acababan de llegar. Agradeció las gafas de sol que ocultaban las bolsas bajo los ojos inyectados en sangre. Se suponía que debía transmitir una imagen de lujo y relajación y no quedaría muy bien que los huéspedes lo vieran tan ojeroso.
-Sonríe -le siseó entre sonrisas Nick, su primo y subdirector del complejo turístico.
-Estoy sonriendo -le siseó Joe a su vez.
-No, no estás sonriendo. Estás enseñando los dientes.
Joe hizo un esfuerzo y levantó las comisuras de la boca.
-Eso está mejor-dijo su primo.
Joe suspiró y les estrechó las manos a una pareja de Londres. Él era músico o algo así. Tampoco importaba mucho. Parte del atractivo que tenía Cayo Holley para los ricos y famosos era que el personal nunca dejaba entrever que les impresionaba la fama, si es que les impresionaba.
Espabila, hombre, se dijo. Ni siquiera estaban en temporada alta y ya estaba molido. Pero en los diez días transcurridos desde su regreso de San Francisco había perdido a su contable y a su director de catering. Y todo mientras intentaba planear la lujosa y ultrasecreta boda de una de las actrices más populares de la televisión. Tanto él como Nick habían estado trabajando catorce horas al día para intentar no retrasarse.
No ayudaba mucho que cuando por fin caía en la cama, agotado, no pudiera dormir. No con las imágenes de __________ manteniéndolo despierto, y frustrado.
Había sido una auténtica estupidez llevársela a la cama. Daba igual que la agresora hubiera sido ella. Él tenía más experiencia y debería haber sabido que no era una buena idea. Pero _________ era tan guapa y tan dulce, y él llevaba tanto tiempo deseándola... Hacer el amor con ella -y eso era lo que había sido: no se la había tirado, no había sido un polvo, no simple sexo- había sido una de las experiencias más increíbles de su vida. Recordaba cada detalle de aquella noche, a qué sabía ________, a qué olía, cada movimiento de su hermoso cuerpo. Allí donde todas sus amantes se desvanecían en un contorno borroso aunque agradable, cada momento con _________ destacaba con una claridad brillante y diáfana. Hasta entonces _________ había existido de una forma vaga en su subconsciente y solo surgía para atormentarlo en sueños eróticos. Después de aquella noche los recuerdos de __________ invadían su conciencia como criaturas vivas. Su sabor, dulce y salado a la vez, la suavidad cremosa de la piel del interior de sus muslos, los jadeos pequeños y ardientes que estallaban entre sus labios cuando se corría, todo ello se repetía de forma incesante en su cabeza. Como un idiota cualquiera había creído que una noche con ella podría compensar todos aquellos años de lujuria insatisfecha, pero en lugar de eso lo había dejado dolorido, hambriento y deseando más, mucho más.
Pero por muchas veces que en los últimos diez días se hubiera planteado llamarla para invitarla a su hotel o meterse en un avión a San Francisco, Joe sabía que lo mejor era no acercarse. Nada bueno podría salir de un idilio entre los dos y él estaba demasiado ocupado en esos momentos para arriesgarse a enredarse en la bonita telaraña de _________.
Optó por devolver su atención, no sin gran esfuerzo, a los huéspedes que se suponía que debía recibir y contempló el muelle para examinar al resto del grupo. Un grupo de cuatro mujeres, todas jóvenes y atractivas, se dirigían hacia él y Joe intentó conjurar una chispa de interés. En el pasado había disfrutado de aventuras fugaces con sus clientes femeninas, de forma discreta, por supuesto. En lo que a él se refería, si una mujer guapa y soltera estaba buscando una aventura amorosa en la isla y el interés era mutuo, ¿quién era él para decir que no?
Quizá eso fuera lo que necesitaba, se dijo mientras examinaba a cada una de las mujeres. Alguien nuevo para quitarle el sabor de __________ de la boca. Pero mientras contemplaba a las mujeres, se encontró con que era incapaz de entusiasmarse mucho. Por Dios, ¿pero qué le pasaba? Se suponía que una noche con una mujer no te destrozaba la vida entera. De acuerdo, había sido una noche loca, ardiente y salvaje con la mujer que encarnaba todas las fantasías masculinas, adolescentes o adultas, que él había acariciado alguna vez, pero con todo...
Se encontraba saludando con toda cortesía al grupo de mujeres cuando su mirada se posó en la última pasajera que bajaba por el muelle. Tuvo la sensación de que le acababan de dar un puñetazo en el estómago. ¡No podía ser! Tenía que ser una alucinación inducida por el insomnio. Una mujer menuda con las gafas de cristales tintados de violeta de Gucci solo se parecía a __________. Llevaba el pelo suelto y rizado, y le caía un poco por debajo de la mandíbula. Vestía un top blanco sin espaldas ni mangas y una falda a juego por la cadera que le proporcionó a Joe una bonita vista de un abdomen plano y bronceado y un ombligo decorado por una joya diminuta.
Cualquier fantasía absurda de que aquella pudiera ser __________ se desvaneció al instante. Joe podía afirmar que tenía un conocimiento bastante íntimo del ombligo de __________ y no cabía duda de que allí no había habido ningún adorno.
La sonrisa de Joe se convirtió en genuina cuando sintió los primeros atisbos de interés. Sabía que no podía tener a __________ pero no tenía nada de malo divertirse un poco con su sexy doble.
Al fin tuvo a la joven delante y sintió que se le escapaba todo el aire de los pulmones cuando la joven se quitó las gafas de sol.
Algo parecido a la alegría estalló en su vientre, seguido casi de inmediato por un nudo duro y frío de pavor. Era un milagro. Era un desastre. Estaba bien hasta las manos, de forma absoluta e irrevocable.
-Hola, Joe -dijo __________ sin hacer caso de la mano que le había tendido el empresario y abrazándolo en su lugar-. Este sitio es asombroso y sé que me lo voy a pasar en grande aquí.
* * *
_________ dio un paso atrás y alzó la cabeza para mirar a Joe a la cara. No era tan fácil. Cuando lo había rodeado con sus brazos había tenido que contenerse para no ocultar la cara en la V de piel que le dejaba al descubierto el cuello abierto de la camisa.
A __________ se le desvaneció la sonrisa cuando vio la expresión sombría del rostro masculino. La había animado tanto aquella sonrisa amplia con la que la había recibido que se había convencido de que él estaba tan contento de verla como ella de verlo a él. Pero en ese momento la miraba en silencio, con los ojos ocultos tras las gafas de sol y sus labios carnosos apretados en una mueca tensa.
-¿Qué estás haciendo aquí?
No era exactamente la bienvenida que __________ había esperado.
-Yo también me alegro mucho de verte, Joe.
A pesar de las gafas de sol, _________ sintió los ojos masculinos que le recorrían el cuerpo entero y asimilaban el top sin mangas ni espalda que le dejaba el abdomen al aire. Sintió que se le endurecían los pezones bajo la fina tela de algodón y, no por primera vez, se cuestionó si había sido muy acertado seguir a ciegas el criterio de Wendy.
-Confía en mí, __________ -había dicho Wendy cuando _________ había protestado que no podía ponerse un sujetador con aquella camiseta-. Dios te ha bendecido con unos pechos perfectos. Son lo bastante grandes como para tener una bonita pechera pero no tanto como para parecer vulgar cuando vas sin sujetador.
___________ se había rendido pero en ese momento se sentía tan desnuda como si las manos de Joe le hubieran quitado el top.
-Hola, Nick, también me alegro de verte otra vez -dijo _________ al tiempo que le tendía la mano al primo de Joe.
Nick le lanzó a su primo una mirada desconcertada antes de contestar.
-Puesto que Joe parece haber olvidado sus obligaciones como anfitrión, déjame que te ayude a instalarte. -Le dio a _________ la llave y un mapa para llegar a su quinta y le aseguró que su equipaje la estaría esperando en la habitación cuando llegase-. Si quieres esperar un momento -dijo Nick-, podemos llevarte en el carrito de golf.
_________ rechazó el ofrecimiento con cortesía, con la esperanza de que el paseo disipase la rabia que sentía enrollándose en su vientre. ¿Por qué se mostraba tan frío aquel hombre? Por un momento estuvo a punto de regresar al ferry de un salto y volver a casa. Nunca le había gustado causar problemas. Ni quedarse donde no era bienvenida.
Pero entonces irguió la columna. La vieja _________ quizá se hubiera dado la vuelta y echado a correr pero la nueva __________ no pensaba dejarse manejar. ¿Que Joe no la quería allí? Muy bien. Como Jennifer había señalado en el ferry, había cosas de sobra para entretenerse en la isla.
* * *
Joe observó a _________ marcharse con paso airado, hipnotizado por la elasticidad de aquel delicioso trasero que se movía bajo la falda. Resistió el impulso de ir tras ella y disculparse. Joe había visto el dolor en los ojos de la joven, el modo en que había inundado su dulce y emocionada sonrisa. Su comportamiento había sido imperdonablemente grosero, se había comportado como un auténtico imbécil, pero _________ lo había agarrado desprevenido, maldita sea, había aparecido sin anunciarse, como una de sus ridículas fantasías hechas realidad. Y Joe, que jamás había tenido ningún problema para conducirse con soltura entre las mujeres, se encontró de repente perdido por completo. Así que en lugar de acompañar a _________ hasta su quinta, se había quedado junto a Nick, intentando reagrupar sus fuerzas y averiguar cuál debía ser su próximo movimiento.
-¿Qué ha sido eso? -le preguntó Nick a Joe cuando __________ ya no pudo oírlos.
-Una complicación que no me hace ninguna falta ahora mismo.
-¿No acabas de volver de su boda? ¿Dónde está su marido?
-Deja el tema, Nick.
-Espera un momento, ¿ella y tú... en su boda? -Nick quizá se abstuviera de líos propios pero le encantaba vivir otros a través de Joe.
-He dicho que dejes el tema. -Joe sintió la tensión que se iba colando en su cuello con la promesa de un dolor de cabeza horrible si no se tomaba un Tylenol y dormía un poco en un futuro no demasiado lejano.
-Aja, parece que esta va a ser una semana muy divertida........
chicas espero y les haya gustado la maraton =) y comenten muchooo
... les prometo k todas las semanas hare un tiempito para subirles capis no las volvere a abandonar
(pero espero sus comentarios)
XOXO TAY*



las kierooooo